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Bonsai de camelia

Bonsai de camelia

- camellia bonsai">El bonsái de camelia: por qué lo prefieren los amantes del bonsái

Bonsai en flor particularmente apreciado por su hábito armonioso, el bonsái camelia destaca por su hermosa y fascinante floración. Entre los amantes del bonsái, está muy extendido por la capacidad de dejarse moldear sin resistir y sin sufrir. Derivado de la camelia, una planta perenne caracterizada por grandes flores que aparecen en los ápices de las ramas recién nacidas, ofrece hojas de color verde vivo, ya de pequeño tamaño, que naturalmente constituye un plus fundamental para una planta destinada al bonsái. El bonsái de camelia, una especie que es fácil de cultivar y modificar según el arte del bonsái, le teme al frío: por ello, es necesario colocarlo en una posición suficientemente iluminada y soleada, incluso durante el verano, mientras que en invierno prefiere el ámbito doméstico o el de un invernadero, siempre que no se caliente. Debe regarse durante todo el año, ya que es una planta perenne, cuidando de evitar fenómenos de estancamiento hídrico que, al provocar un exceso de humedad, podría provocar la pudrición de las raíces. Como ocurre con todos los bonsáis, en definitiva, el agua debe administrarse únicamente cuando el suelo ya no presente rastros del riego anterior y, por tanto, esté completamente seco.


Cuando mojar el suelo

Además, en lo que respecta al riego, deberán suspenderse en caso de que, durante el invierno, se anuncien heladas. En verano, sin embargo, el agua solo debe suministrarse por la tarde o temprano por la mañana: es decir, cuando no hace mucho calor y, por lo tanto, el suelo puede retenerla por más tiempo. El agua se debe verter directamente sobre el suelo, cuidando de no mojar las hojas, lenta y gradualmente, y dos veces en pocos minutos, para que se acumule en el suelo en cantidad suficiente. El riego, sin embargo, debe ser abundante en verano, pero debe limitarse cuando los brotes estén a punto de formarse. Sensible, como se mencionó, a las temperaturas invernales, prefiere un clima entre cinco y doce grados. Es una planta acidófila, que no desdeña la humedad atmosférica. El trasplante debe realizarse, entre abril y junio, una vez cada dos o tres años, mientras que para la fertilización es necesario esperar a la floración: una vez finalizada, se puede proceder, utilizando material orgánico. En cambio, la fertilización debe evitarse tanto en verano como en invierno.


Pulgones, cochinillas, araña roja

los bonsai de camelia tiene que lidiar con varios parásitos: cochinillas, pulgones y oziorrinco, que pueden dañar las raíces con las larvas, pero también ácaros rojos, que hacen que las flores se marchiten y provoquen necrosis. También se debe prestar atención a los trips, que comprometen la salud de flores y brotes, mientras que un signo de problemas graves son la pudrición del collar y del sistema radicular provocada por hongos, manchas foliares e hipertrofia de las hojas. Hablando de las hojas, también pueden verse afectadas por infecciones virales, mientras que los tumores bacterianos pueden afectar las raíces.

Para evitar la aparición de hongos, es recomendable, como siempre, reducir la humedad excesiva: un suelo bien drenado, de hecho, permitirá que el agua fluya como debe, evitando la aparición de estancamiento hídrico.


Camellia Bonsai: poda de bonsai

En cuanto a la poda, las intervenciones formativas están encaminadas a asegurar que la bonsai de camelia adquiere la forma deseada, respetando naturalmente las necesidades de la especie. Debe realizarse con instrumental cuidadosamente limpiado y, si es posible, desinfectado a la llama, para evitar infecciones. Si es posible, sería mejor limpiar las hojas de las tijeras (o tijeras) después de cada corte, para evitar el riesgo de que una enfermedad que afecte a una rama pueda contagiarse a las otras: basta con frotarlas con un paño limpio humedecido con un poco de alcohol. . Los cortes deben ser afilados, oblicuos y limpios, y serán seguidos de la aplicación de una crema o masilla destinada a acelerar la cicatrización. Entonces, con el paso de los años, también será útil la poda de mantenimiento, que tiene como objetivo mantener la forma recreada cortando ramas enfermas, con curso irregular o quebrado. Como ocurre con cualquier bonsái, incluso en el caso de la camelia puede resultar útil utilizar tirantes para corregir la posición de las ramas o la tendencia del tronco. Los alambres de cobre, tirantes y lastre se deben utilizar, sin embargo, solo en los meses de otoño y primavera, es decir, durante el período de vegetación, teniendo cuidado, por supuesto, de evitar que la corteza y las ramas sean dañadas por el alambre. Por este motivo debe estar envuelto en papel engomado. Una vez aplicadas sobre las ramas (teniendo en cuenta que las más jóvenes son más elásticas y flexibles, por lo tanto más fáciles de corregir), deben dejarse en posición durante unos meses: solo de esta forma estarás seguro de que, una vez retiradas, las ramas no regresen a su posición anterior. Las hojas del bonsái de camelia se pueden rociar con una solución de aceite de linaza para eliminar las incrustaciones blanquecinas causadas por las cochinillas. También puede ser útil fregar las ramas con un cepillo de dientes viejo.


Vídeo: THE EASY WAY TO MAKE A COCONUT BONSAI (Junio 2021).