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Poda las vides jóvenes

Poda las vides jóvenes

La poda de la vid: formación

Las cepas son trepadoras de hoja caduca, muy vigorosas y con un desarrollo exuberante, que en un solo año puede conducir a la producción de mucha vegetación; Para que un viñedo produzca una buena cantidad de uvas cada año y que dichas uvas sean de calidad, es fundamental practicar una poda cuidadosa todos los años. Como ocurre con todas las plantas frutales, la poda también favorece el desarrollo temprano de la fruta en la vid, incluso en las plantas jóvenes; favorece una producción equilibrada de año en año, evitando los años muy fructíferos y los casi sin fruto. Además de esto, también se realizan podas para adecuar el desarrollo de las cepas según un diseño predeterminado, para aprovechar al máximo el terreno disponible. Evidentemente, en un trepador tan vigoroso, es importante deprimir un poco el desarrollo de las ramas, para asegurarse de que una menor producción de hojas y vegetación estimule una mejor cosecha. No existe un método único de poda y cultivo de la vid, ya que en cada región vinícola hay diferentes métodos de cultivo, debido al tipo de cepa que se planta, a la uva que se desea obtener (de vino o de mesa). y el clima de la zona de producción.


Estilos de poda de vid

En Italia, el cultivo de la vid se lleva a cabo siguiendo un pequeño número de tipos:

Guyot simple: (también llamado solo Guyot), también se utiliza en suelos que no son excesivamente fértiles y secos, para cepas que no superan un metro de altura; Se deja una sola rama fructífera en el tallo, que será invitada a crecer horizontalmente a lo largo de la fila. En el otro lado del tronco se deja un corto espolón, que servirá para producir ramas en los años siguientes, para la crianza de la vid.

Doble Guyot: se trata de una variante del estilo de entrenamiento anterior, con un desarrollo a ambos lados de la hilera, y por tanto dos ramas fructíferas, con unas 10-12 yemas, y dos espuelas para renovación en los años siguientes.

Cordón permanente: (apisonada y no) similar en apariencia al estilo guyot, sin embargo, tiene cepas ligeramente más altas, con un solo brote (o dos como en el doble guyot) que permanecerán de año en año como los principales brotes de producción de frutos.

Pérgola: Se favorece el desarrollo de numerosas ramas frutales a lo largo de la pérgola; por eso se cultivan los tornillos a los lados de la pérgola, dejando una o dos ramas horizontales laterales sobre las que se desarrollan numerosas ramas, formando un espeso manto de vegetación.

  • Vid sin uvas

    buenas noches, soy dueño de una vid de uva de mesa injertada de 5 años el segundo año hice unos buenos racimos de uvas ahora este es el tercer año que solo hojas verdes sin uvas podrían recomendarme aquí ...

Poda de viñas jóvenes

Las vides jóvenes se someten a una poda denominada formación, es decir, se les muestra el camino que deberán seguir en su desarrollo, durante los años siguientes; esta poda se suele realizar hacia finales del invierno, cuando el peligro de heladas es remoto, pero también antes de que la planta empiece a hinchar los brotes. Ya en el momento de la plantación se elegirá el método de cultivo de la vid, en función de la variedad plantada, el lugar donde se ubica el viñedo, las tradiciones locales y el tipo de uva a producir. Entonces, en el momento de la primera poda, las cepas ya están plantadas para que puedan ser criadas y podadas de un número limitado de formas. Como primer paso, en el momento de la plantación, es fundamental colocar el tallo bien vertical, para favorecer el correcto desarrollo del futuro viñedo. Típicamente los tornillos producen brotes vegetativos en las ramas y tallos verticales, y brotes de frutos en las ramas horizontales. En un viñedo joven es importante favorecer el correcto equilibrio entre el tallo principal y las ramas laterales, que algún día darán frutos.

Inicialmente, en el momento de la siembra, se eligen en las plantas una o dos ramas delgadas, o uno o dos brotes vigorosos; Se hará que las ramas consiguientes se desarrollen horizontalmente, siguiendo las reglas del estilo de entrenamiento elegido (por ejemplo, en un viñedo guyot se mantiene un solo brote). En cualquier caso, los brotes jóvenes se acortan, dejando solo 10-12 brotes.


Poda en años posteriores

Incluso en el caso de vides ya en producción, que por tanto tienen más de 4-5 años, con hileras ya bien definidas y designadas, se realiza en invierno, con hojas caídas, generalmente entre enero y febrero (obviamente dependiendo de las zonas climáticas la poda puede anticiparse o posponerse, para evitar que las heladas o la hinchazón de las yemas hagan peligrosa la intervención). También pasa por practicar la poda en verde, en pleno desarrollo vegetativo, pero estas podas se realizan sobre todo en cepas excesivamente vigorosas que tienden a producir una cantidad excesiva de vegetación, y por ello intentamos vaciarlas, para favorecer un desarrollo más contenido, y centrado en la fructifica más que en la vegetación. La poda de las cepas ya adultas se realiza intentando mantener la forma ya presente en la planta, preparada en años anteriores; en el caso de las cepas cultivadas al estilo Guyot, periódicamente se deja un espolón con 3-4 yemas, que el año siguiente ocupará el lugar del brote de este año, para renovar constantemente el viñedo. En el caso de las fincas de pérgola o cordón, en cambio, las mismas ramas frutales suelen conservarse más tiempo, que se renovarán solo en el transcurso de unos años, por lo que el segundo año solo se acortará. Incluso en estos casos, se mantienen las espuelas, que se podan hasta unas 6-8 yemas, de modo que cada año es posible sustituir el brote del año anterior por uno nuevo y más vigoroso. En el caso de la pérgola, generalmente se dejan al menos tres ramas frutales y, por lo tanto, se cortan dos o tres brotes de fruta de repuesto.


Poda de vides jóvenes: enfermedad de los cebos

La poda es siempre un momento estresante para las plantas, incluso cuando se hace de la mejor manera; en particular, en el caso de las vides, es muy común una enfermedad fúngica, denominada enfermedad de los cebos; los hongos responsables de esta infección suelen vivir en troncos, ramas y hierba; las operaciones de poda favorecen la entrada de esporas en las ramas, desde donde el hongo se propaga a toda la planta, provocando síntomas muchas veces fatales, o que en todo caso reducen fuertemente la producción de frutos. Para evitar que este tipo de enfermedad se propague en el viñedo es importante seguir unas sencillas reglas de higiene. En primer lugar, cuando podamos (y no solo las vides) siempre utilizamos herramientas bien afiladas, limpias y desinfectadas; sobre todo, desinfectamos las herramientas después de cada corte, y en particular pasando de un tornillo a otro. Además de esto, intentamos realizar cortes precisos, con pocas o ninguna rebaba, para que la madera quede perfectamente cortada, y no se rasgue ni raspe. Recordemos entonces cubrir los cortes inmediatamente y siempre con masilla para podar: es simplemente cola vinílica que contiene fungicida; esta protección evita que la madera se exponga a la intemperie y favorece su curación. Si hay ejemplares en el viñedo que ya presentaron enfermedades fúngicas el año anterior, intentemos marcarlos y podarlos todos juntos, después de podar las otras cepas.


Vídeo: Cómo Podar una Vid (Septiembre 2021).