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Atlas de botánica: tejidos vegetales

Atlas de botánica: tejidos vegetales

Tejidos vegetales

En las plantas de cormofita hay estructuras complejas llamadas tejidos. Reconocemos dos tipos principales de telas, i meristemo (o embrionario) y yo final (o adultos). Los tejidos meristemáticos están formados por células que tienen la característica de ser totipotentes, es decir, de tener la capacidad de generar hasta un individuo entero.

Telas meristemáticas

Los meristemos son tejidos responsables del crecimiento de toda la planta. Se dividen en primaria y secundaria.
Las telas primario son esos meristemos que permiten alargar tanto la parte aérea como las raíces; se colocan en los vértices del tallo (vértice vegetativo) y en la raíz de la planta (vértice de la raíz) ya en la fase embrionaria y, en la planta formada, en los vértices de las ramas y raíces en todas sus ramas.
En la parte apical de un tallo (y, por lo tanto, de cada ramita) siempre hay un brote apical que está formado por un ápice meristemático envuelto por las hojas jóvenes que ha producido. Justo debajo del ápice, las células de las capas celulares superficiales se dividen, dando lugar a las corrientes de las hojas, que se alargan gradualmente y las valvas resultantes se pliegan sobre el ápice, protegiéndolo.
Los primordios de las ramas se forman en la axella de las hojuelas, organizadas de manera idéntica a la yema apical, que, en desarrollo, dará lugar a las ramas laterales.
Los tejidos meristemáticos primarios también se asignan en las puntas de las raíces donde, a diferencia de lo que sucede en la corona, también están activos en el período invernal (siempre que el frío no bloquee ninguna actividad) y puedan seguir creciendo. Están protegidos, en este trabajo de profundización continua, por una capa de células, el manguito, que también tiene la tarea de lubricar.

Ápice vegetativo (foto http://www.uwsp.edu)

Ápice radical con meristemo cerrado
(separación clara entre meristemo de raíz y manguito)

Telas meristemáticas secundarioen cambio, son responsables de agrandar el diámetro de la parte aérea de la planta y del sistema de raíces en plantas que ya tienen varios años.
Entran en funcionamiento a partir del segundo año de vida vegetativa, siempre después de la estasis invernal, originándose a partir de células no diferenciadas producidas por los meristemos primarios y que permanecieron incorporadas en el resto de los tejidos diferenciados, o de células parenquimatosas que comienzan a dividirse nuevamente.
En la mayoría de las plantas, los meristemos secundarios son de dos tipos: el intercambiar y el felógeno.
El cambio es responsable de la formación de nuevos tejidos mecánicos y conductores (vasos leñosos o de xilema - hacia el centro - y vasos cribrales o floema - hacia el exterior).
El filógeno se usa para reparar las fisuras que se producen en la corteza después del agrandamiento del diámetro de la planta como consecuencia de la acción del cambio.
La caja de engranajes consiste en una película sin costuras de células indiferenciadas que envuelve todo el cuerpo de la planta en el punto de paso entre la corteza y el cilindro central interno.
El filógeno, por otro lado, a veces es discontinuo y solo entra en funcionamiento cuando, después del crecimiento diametral, se interrumpe la continuidad de los tejidos y es necesario reconstruirlo. Otra función del filógeno es la de la suberificación, es decir, de la formación de células suberificadas en la parte externa del tronco y de la felloderma en la parte interna, constituida por células de relleno vivas.

Los tejidos definitivos.

Hay cinco tipos de telas definitivas:

- tejido integumental
- tejido parenquimático
- tejido conductor
- tejido mecánico
- tejido secretor

Las telas tegumental representan la interfaz de la planta con el entorno externo y, por lo tanto, sus funciones son protectoras. Se dividen en primarios, derivados de meristemos primarios, y secundarios cuando se originan del intercambio de corcho felodérmico.

Las telas parénquima son los más extendidos en la planta y realizan diferentes funciones (mesófila foliar, tejido medular en el tallo, lendospermo espermático, etc.) atribuibles a cuatro categorías:
- función fotosintética
- función de ventilación
- función de reserva
- función de protección
Las células parenquimáticas pueden tomar diversas formas, pero están vivas hasta que maduran.

Las telas conductores tienen la tarea de transportar soluciones capaces de mantener el estado fisiológico del organismo dentro de la planta. Distinguimos dos telas, el floema y el xilema. El xilema permite la circulación de la solución llamada savia cruda desde la periferia hacia el centro (raíces-hojas), el floema linverso, permitiendo que la savia procesada llegue a todas las otras partes de la planta a partir de las hojas.
El xilema está formado por células tubulares muertas llamadas traqueidas, mientras que el floema por células, siempre tubulares, pero vivas, llamadas vasos cribosa.

Las telas mecánico son capaces, a través de un engrosamiento de la pared celular, de oponerse a una fuerza opuesta a tensiones externas que causan fenómenos de flexión, torsión y tracción. Se han identificado dos tipos de telas mecánicas: colénquima y esclerenquima.

Las telas secretor son adecuados para la producción de sustancias capaces de defender a la planta de los ataques patogénicos al mitigar sus efectos o prevenir su acción. Se reconocen tres estructuras de los tejidos secretores: vasos laticíferos, canales secretores y épel secretores.


Vídeo: Tejidos vegetales (Julio 2021).