Colecciones

Lavanda angustifolia

Lavanda angustifolia

Generalidad

Perteneciente a la familia de las Labiatae, la lavanda angustifolia es una planta perenne y siempre verde típica de las zonas situadas en la cuenca mediterránea. Tiene hojas de color plateado, estrechas y alargadas, con un olor particular. Las inflorescencias se crean durante la temporada de verano y se agrupan en estructuras similares a espigas, tienen un color típicamente violeta y un aroma inconfundible. El cultivo puede realizarse en el jardín, dándole ese toque extra de color o en macetas, pero debemos recordar su rápido crecimiento y por tanto debemos actuar en consecuencia. El nombre de lavanda probablemente deriva del hecho de que, en el pasado, la flor de esta planta se usaba para baños prolongados, sumergiéndola en la misma agua. De hecho, hoy en día es posible encontrar sales y aceites de baño.


Exposición y riego

Allí lavanda angustifolia es una especie muy resistente al calor de la temporada de verano y al frío de la invernal. A pesar de esta asombrosa versatilidad por ser una planta rústica, la angustifolia debe protegerse durante las heladas persistentes, cobijándola en casa, cubriéndola con tela o colocándola en un lugar resguardado. Dado su origen, esta planta ama el pleno sol y los ambientes muy ventilados y resiste altas temperaturas y climas muy secos. Amando estas condiciones climáticas, el riego debe realizarse solo cuando el suelo esté seco y quizás esperar unos días antes de proceder con el riego. No es necesario utilizar fertilizantes, solo fertilícelo durante la temporada de crecimiento (abril).


Suelo y multiplicación

Allí lavanda angustifolia Se adapta a cualquier tipo de suelo de jardín, aunque debe ser bastante drenado y preferiblemente calcáreo. Sin embargo, no puede desarrollarse en tierras áridas y secas. La multiplicación se realiza cortando; durante la temporada de primavera se toma una parte de la planta madre de unos 10 centímetros y se coloca en un suelo compuesto de arena y turba. El corte se toma con tijeras o con un cuchillo desinfectado y hay que tener mucho cuidado en realizar un corte limpio para evitar resecar o la formación de irregularidades en los tejidos. Posteriormente, se realizan orificios únicos en los que ordenar las ramas de la planta madre junto con lápices, de forma que se dé mayor estabilidad a los esquejes. Al año siguiente se habrán formado las raíces y por tanto la planta hija podrá crecer de forma independiente, procedemos a su siembra.


Lavanda angustifolia: enfermedades y plagas.

La lavanda angustifolia, como se indicó anteriormente, no le gustan los suelos alcalinos y mal drenados, que causan la pudrición de la raíz. Esta planta, si no se toman las precauciones adecuadas, puede ser atacada por larvas de insectos y hongos. El principal parásito que ataca a la lavanda es el hongo Septoria. Muy dañino porque ataca las hojas presentes en la base y su agresión se destaca por la presencia de manchas claras. El tratamiento consiste en eliminar las hojas infectadas, ventilar el ambiente en el que se encuentra la planta y reducir al máximo el nivel de humedad. Una vez hecho esto, si el parásito persiste en su proliferación, es necesario comprar productos fungicidas en comercios especializados y aplicarlos sobre la planta según las instrucciones del paquete.


Vídeo: Lavender Harvest in Provence Valensole 2014 (Octubre 2021).