Colecciones

Burbuja de fruta de hueso

Burbuja de fruta de hueso

Burbuja de fruta de hueso

La ampolla de la fruta de hueso es una enfermedad causada por un hongo llamado Taphrina deformans. Este diminuto hongo pasa el invierno en los árboles frutales, especialmente en el melocotonero, escondido cerca de las yemas o en las grietas de la corteza. El desarrollo ocurre principalmente en periodos frescos y lluviosos, con temperaturas inferiores a 18 ° C; de hecho, esta patología ocurre principalmente en las regiones del centro y norte de Italia, en el período de primavera. Cuando florecen los primeros brotes, el hongo comienza a desarrollarse y ataca las hojas tiernas; los síntomas son claros y evidentes: el follaje aparece rojo o amarillento, con hinchazones evidentes similares a ampollas, y placa foliar engrosada, de consistencia rígida. Las hojas caen a los pocos días y las esporas del hongo, que aparecen como una pátina blanquecina, se mueven hacia la fruta, la madera u otras hojas. La escasa capacidad fotosintética de las hojas afectadas y la defoliación provocan un fuerte deterioro de la planta; los frutos afectados detienen su desarrollo y caen al suelo.


Cómo erradica

El hongo que provoca la ampolla en la fruta de hueso soporta sin problemas el frío invernal y las suaves temperaturas primaverales; su desarrollo se detiene solo cuando el clima se vuelve cálido, con temperaturas superiores a 18-20 ° C, y un clima seco. Por tanto, sobrevive en las plantas durante todo el año, esperando el período más favorable para su desarrollo. Generalmente los tratamientos son preventivos, con el fin de pellizcar el hongo cuando aún se encuentra en su etapa embrionaria, o cuando aún no ha atacado las plantas, sino que simplemente se esconde en el tronco o las ramas. Los tratamientos suelen realizarse a finales de otoño y finales de invierno, antes de que los cogollos se hinchen. Algunas cualidades de la fruta tienden a ser atacadas más fácilmente por este problema, y ​​el clima fresco y húmedo favorece el desarrollo de hongos: en estos casos, los tratamientos se aplican incluso cuando los cogollos comienzan a hincharse, pero siempre antes de la floración.


Los productos a utilizar

La burbuja de la fruta de hueso se combate con fungicidas específicos o genéricos. Los tratamientos más clásicos se realizan con productos a base de cobre. El cobre es un fungicida de amplio espectro, que se utiliza contra las bacterias más comunes y también contra las enfermedades causadas por hongos; los tratamientos a base de cobre se realizan cuando las plantas no tienen hojas, especialmente en el melocotonero; esto se debe a que el producto puede ser absorbido por las hojas y tener un efecto fitotóxico. Las plantas que toleran bien el cobre pueden tratarse incluso a fines de la primavera, pero con concentraciones más bajas del producto. También se utilizan fungicidas específicos contra el problema, como dodina, ziram o tiram; estos productos también se utilizan como prevención, durante el otoño o el invierno, de noviembre a febrero; de esta manera intentamos erradicarlo antes de que comience su desarrollo. Las hojas y frutos de las plantas afectadas por la burbuja deben recolectarse y destruirse.


Factores predisponentes

La burbuja de la fruta de hueso se desarrolla en las primeras semanas de primavera o hacia el final del invierno, en el período del año en que el clima se vuelve menos rígido y las plantas comienzan su desarrollo vegetativo. Es durante este período que los hongos encuentran a su disposición hojas tiernas y delgadas, que son más fáciles de penetrar. Pero existen factores predisponentes que favorecen el desarrollo de la enfermedad, incluso en otras épocas del año. Estos hongos aman un clima fresco y húmedo; en particular en los períodos primaverales, cuando el clima es decididamente frío, con temperaturas máximas por debajo de los 18 ° C, la burbuja puede reaparecer atacando incluso las hojas bien desarrolladas o los frutos hinchados. Asimismo, con la bajada de temperaturas a finales de agosto, el hongo puede reiniciar su desarrollo, atacando también a las plantas cercanas a las enfermas. Por tanto, la labor de prevención es importante, junto con los tratamientos con fungicidas a practicar en las plantas afectadas por la enfermedad, para evitar que los hongos, por el aire o la lluvia, se trasladen a otras plantas del huerto.


Vídeo: Maridaje de vino con frutas. (Septiembre 2021).