Uvas

Vitis vinifera y sus frutos

Vitis vinifera es un arbusto trepador muy común en la cuenca mediterránea. Se adapta bien a cualquier tipo de clima. Los mejores racimos de uva se obtienen generalmente de viñas colocadas en paredes montañosas orientadas al suroeste.

De esta forma es posible captar los rayos del sol desde el mediodía hasta la noche. Los suelos deben ser de textura media con buen contenido de arcilla. El drenaje del suelo es muy importante. Cualquier estancamiento de agua sería perjudicial para la planta.

Las raíces absorben agua en profundidad, no de las capas superficiales. La formación de los racimos de uva se produce tras la brotación que se produce a finales del invierno. Los brotes se alargan y de ellos brotan hojas e inflorescencias que se convertirán en frutos. Con el cuajado, la flor se convierte en fruto. Este es un proceso importante que determinará la calidad de las uvas producidas.


Mil formas

El racimo es una infrutescencia de la planta de vid. Está compuesto por una estructura leñosa sobre la que se adhieren jugosas frutas llamadas bayas. Los racimos de uvas, sin embargo, no son todos iguales. La forma varía según la variedad de uva a la que pertenece.

En forma de pirámide, cilíndrica, alargada, alada y escasa son algunos ejemplos de un grupo. La diferencia entre escasa y compacta es el espacio entre las bayas. El compacto tiene bayas densas e impenetrables.

los manojo suelto es típico de la uva de mesa. Alado indica la presencia de dos pequeñas ramas laterales unidas a la principal. Bifidus es aquel en el que existe una ramificación lateral que se desarrolla paralela a la estructura principal. La baya llamada uva se compone de tres partes: epicarpio llamado piel, mesocarpio o pulpa y semillas llamadas semillas de uva.


Racimos de uvas negras

El color de los racimos de uva puede parecer el mismo a primera vista. De hecho, la naturaleza ha hecho que cada variedad sea diferente de la otra. El color de las bayas varía de rosa a negro pasando por rojo. La intensidad del color se debe a la cantidad de pigmentos presentes en la piel.

los Negroamaro, Rondinella, Corvina, Malvasia negra, Aglianico, Nerello son algunas de las cepas que dan vinos con especial intensidad de color. La maceración en los hollejos durante 10-15 días permite la extracción de sustancias preciosas.

Los polifenoles, antocianinas y pigmentos son indispensables si se quiere obtener un vino con buenas características de crianza. La piel puede ser más o menos gruesa y estar cubierta de flores. Es un velo blanquecino típico de algunas variedades de uva. Finalmente, puede haber una cantidad moderada de levadura en la cáscara. En casos de maltrato de la uva se encargan de la preffermentación.


La delicada uva blanca

LA racimos de uvas blancas deben tratarse con mayor cuidado que los de las uvas negras. El cultivo de variedades de uva blanca es aconsejable en paredes montañosas orientadas al norte. Esto evita que sean golpeados directamente por la luz solar.

El rango de temperatura es de importancia decisiva para asegurar una buena acidez al vino. Los vinos blancos planos no son de especial calidad. La frescura es un elemento muy característico. A menudo se encuentra oxidación ya que el color es más delicado.

Para obtener vinos blancos finos es necesario recolectar con cuidado los racimos de uva. El prensado realizado de forma suave permite extraer rápidamente el jugo. Se recomiendan las operaciones de bodega que protegen el color. En primer lugar, mantener la temperatura adecuada.



Vídeo: Cómo cultivar Uvas para la elaboración de Vino - TvAgro por Juan Gonzalo Angel (Septiembre 2021).