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Cultivo de azafrán

Cultivo de azafrán

Cuánto regar el azafrán

La planta de azafrán es resistente tanto a las bajas como a las altas temperaturas, se adapta bien al clima mediterráneo pero no tolera las lluvias excesivas, por lo que cuando se cultiva en el jardín o en macetas es necesario no regarla en exceso, ya que un riego frecuente podría pudrir los bulbos. Normalmente se plantan en verano y comienzan a regarse a partir de septiembre para permitir el crecimiento de las hojas y la floración. En los meses de invierno, el riego se ralea, con el único cuidado de no dejar que el suelo se seque, mientras que en primavera se reanuda. En cuanto a la cantidad de agua a dar, si las plantas están expuestas a la lluvia, ésta debería ser suficiente para sus necesidades. Si por el contrario se encuentran en un lugar resguardado, recuerda no darles demasiada agua.


Cómo cultivar y cómo cuidar el azafrán.

El suelo ideal para el crecimiento del azafrán debe estar bien drenado y ser arenoso, en un lugar soleado. Para los cultivos de jardín, los bulbos se colocan en el suelo en agosto, a una profundidad de unos 10 centímetros y a la misma distancia entre sí. Si el azafrán se cultiva en macetas, cada una tiene 4 o 5 bulbos. La maceta debe tener al menos 15 cm de altura y un diámetro de unos 18-20, el fondo debe permitir que el agua se escape con facilidad.La floración se produce a finales de octubre mientras que a partir del siguiente junio la planta entra en reposo vegetativo: las hojas se secan y las plantas deben ser extraídas del suelo, los bulbos nuevos que se han formado se separan de los viejos y se colocan en bolsas para protegerlos de la humedad. En septiembre se colocan a su vez en el suelo para dar vida a nuevas plantas. Las flores se cosechan entre octubre y noviembre: lo ideal es hacerlo temprano en la mañana, cuando las corolas aún están cerradas. La separación de los pistilos se realiza a mano, abriendo la flor y rompiendo el hilo que une los propios pistilos.


Cómo fertilizar el azafrán

Para que la productividad de las plántulas de azafrán sea óptima, el suelo del jardín debe prepararse y fertilizarse adecuadamente. Si bien se ha comprobado que los fertilizantes químicos no tienen efectos beneficiosos particulares sobre la productividad de las plantas, se obtienen resultados mucho más positivos mediante el uso de fertilizantes orgánicos, en particular estiércol muy maduro mezclado con hojas y reducido al suelo. La cantidad ideal para el cultivo de azafrán es de unos 3 kg de abono por metro cuadrado. El fertilizante debe distribuirse en el período previo a la colocación de los bulbos en el suelo. Generalmente, para las parcelas pequeñas, el estiércol se entierra con una pala y un rastrillo, que trituran los terrones más grandes y lo mezclan con el fertilizante.


Cultivo del azafrán: exposición, enfermedades y posibles remedios

El azafrán es una planta muy resistente a la que le gusta especialmente el sol: si se cultiva en zonas con niebla o con mucha humedad, su crecimiento puede verse comprometido. En cuanto a las enfermedades, el azafrán está sujeto al ataque de los hongos que lo provocan. la podredumbre. Hay muchos hongos patógenos, el que causa mayor daño es Rhizoctonia violacea. Una planta afectada por este hongo tiene un moho azulado que se propaga rápidamente de bulbo en bulbo, provocando la formación de pequeñas verrugas de color púrpura. Es el llamado "mal vinato": si se golpea un bulbo hay que extraerlo del suelo para separarlo de los demás. Incluso en el caso de la "fumaggina", enfermedad que se presenta con la presencia de placas negras en el bulbo, la mejor solución es la extracción del bulbo y la retirada inmediata de los demás.


Vídeo: El cultivo de azafrán en Marruecos. Hecho en Alemania (Octubre 2021).