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Acebo

Acebo

Como y cuando regar

El tipo y la frecuencia de riego necesarios para su planta de acebo cambian según ciertas características climáticas y la planta en sí. La planta recién plantada necesita un riego constante y abundante que se irá reduciendo cuando la planta haya echado raíces. Después de esta fase, los métodos de riego cambiarán considerablemente, sobre todo teniendo en cuenta que el acebo crece de la mejor manera incluso con el aporte de agua de lluvia. Por ello, si se planta en el suelo será suficiente regarlo cada dos o tres semanas con un par de baldes de agua (preferiblemente lluviosa y calentada al sol), para así mojar bien el suelo. En los períodos más calurosos, sin embargo, será recomendable tratar el riego con más cuidado, para evitar tanto una sequía demasiado prolongada como un estancamiento. Si la planta crece en macetas, conviene regarla unas dos veces por semana, sin utilizar una cantidad excesiva de agua.


Cultivo y cuidado

La planta de acebo se puede cultivar tanto en el jardín como en una maceta grande. Al contrario de lo que se piensa, las espléndidas bayas propias de esta planta son producidas únicamente por los ejemplares femeninos, polinizados por los ejemplares masculinos que se encuentran cerca, con ayuda de insectos. La siembra debe realizarse entre finales de invierno y principios de primavera y se puede realizar de dos formas: sembrando las semillas de las bayas recogidas en un período inmediatamente anterior, o trasplantando los esquejes recogidos en verano y enraizados. . El acebo prefiere los suelos arcillosos a los ácidos, con componentes calcáreos. Por este motivo, es preferible utilizar un suelo al que se le haya añadido una mezcla de turba y arena.


Técnicas de fertilización

También en lo que se refiere a la fertilización, el acebo necesita diferentes tratamientos en función de la temporada y, por tanto, de las condiciones climáticas específicas. La planta de acebo florece desde finales de verano hasta finales de otoño, y es esta circunstancia la que marca las épocas y formas de utilizar los distintos abonos. En el momento de la implantación, para favorecer el enraizamiento, se puede utilizar un estiércol maduro. A partir de entonces, la planta se fertilizará desde la primavera hasta el final del período de otoño, con un intervalo de 30 a 40 días. En la primera fase, que precede a la floración, será útil utilizar un fertilizante a base de potasio y nitrógeno, que ayudan a la planta a prosperar. En la segunda fase, sin embargo, habrá que ayudar al acebo a afrontar el invierno de la mejor forma, mediante el uso de un abono granular de liberación lenta, específico para plantas verdes.


Holly: patologías y remedios

El acebo es una planta muy resistente, que crece tanto al sol como a la sombra y tolera tanto las heladas invernales como el calor del verano, gracias a su excelente resiliencia. A pesar de estar dotado de muchas cualidades, el acebo no es inmune a las enfermedades y al ataque de varios tipos de insectos y parásitos. En primer lugar, el estancamiento excesivo de líquidos puede provocar la pudrición de la raíz y la consiguiente muerte de la planta. Sin embargo, los principales enemigos a los que debe enfrentarse son dos: el óxido y la cochinilla. El primero es un parásito que hace que la planta se marchite y se puede combatir con un antimicótico específico. El segundo, en cambio, ataca tanto a las ramas como a las hojas y es derrotado gracias al uso de antibióticos. Además, los brotes más jóvenes también sufren ataques de pulgones y otros parásitos.


Vídeo: LA RESISTENCIA - Entrevista a Esther Acebo y Mariam Hernández. #LaResistencia (Septiembre 2021).